Memorias de Idhún

Ver Memorias de Idhún (Netflix) sin haber leído los libros

Me he animado a ver Memorias de Idhún, la nueva serie de Netlfix que adapta las novelas de Laura Gallego García sin haberlas leído antes, ¡y os doy mis opiniones!

«Memorias de Idhún» es una trilogía de fantasía juvenil, obra de la autora española Laura Gallego García y acaba de ser adaptada a serie de la mano de Netflix, después de años de peticiones por parte de los fans. Es una serie producida en España y todo el mundo estaba muy emocionado al respecto; tanto que me he animado a ver Memorias de Idhún sin haberme leído los libros, para dar una opinión de la serie sin nada más en mente.

Si queréis saber qué opino después de ver Memorias de Idhún, ¡seguid leyendo!

Los personajes: Victoria, Jack, Kirtash… y el resto

Los personajes principales de esta temporada, que adapta el primer libro de la trilogía, «Memorias de Idhún I: La Resistencia», son bastante pocos: Jack, Victoria, Alsan y Shail como miembros de la famosa resistencia, y Kirtash, Elrion y, brevemente, Ahsran, como los villanos. Hay algún personaje de fondo pero ni siquiera podemos llamarlos secundarios, ya que solo aparecen para morir en pantalla. De hecho, este es uno de los principales problemas que he tenido con la serie, ya que para ser una resistencia contra un tirano solo son… cuatro miembros, y porque rescatan a Jack al principio de la serie.

No hay nadie más en todo Limbhad, nadie en el complejo rebelde, nadie en ningún lado… ¿Se le puede llamar Resistencia si solo son dos adolescentes y dos preadolescentes sin hacer nada?

Memorias de Idhún
Mirad qué intenso es Kirtash

Otro punto bastante flojo son las propias construcciones de los personajes. Jack pasa de no querer saber nada de la magia a querer matar a Kirtash en dos minutos, pero luego se pasa el resto del tiempo entrenando con la espada, cuando se ha dejado claro que tiene magia de fuego. ¿Por qué la espada? ¡¿Por qué no le prendes fuego a algo, Jack?! Victoria también tiene muchos altibajos. Al principio parece bastante segura de sí misma, pero luego no cree ser capaz de sanar a nadie y pinta más bien poco en la «resistencia». Además, ¿se supone que tiene 13 años y me lo tengo que creer, con su diseño de personaje?

No cuela.

Los personajes principales algo «mejor» esbozados son Alsan y Shail, pero tampoco importa mucho, porque se dedican hablar, esperar, llegar tarde a todas partes y poco más. Por otro lado, Kirtash tiene la energía de un poto: se dedica a ser muy intenso y tratar mal a su compañero.

Es muy probable que la pésima elección de doblaje, de lo que hablaré más adelante, contribuya a que los personajes sean tan, pero tan planos, aunque tampoco creo que se pudieran hacer milagros.

¿Trama, qué trama?

«El día en que se produjo en Idhún la conjunción astral de los tres soles y las tres lunas, Ashran el Nigromante se hizo con el poder allí. En nuestro mundo, un guerrero y un mago exiliados de Idhún han formado la Resistencia, a la que pertenecen también Jack y Victoria, dos adolescentes nacidos en la Tierra. El objetivo del grupo es acabar con el reinado de las serpientes aladas, pero Kirtash, un joven y despiadado asesino, enviado por Ashran a la Tierra, no se lo va a permitir…».

Memorias de Idhún: La Resistencia (Grupo SM, 2004)

Esta es la sinposis de Resistencia, la primera parte de «Memorias de Idhún», y resume muy bien la primera temporada de la serie. Kirtash se dedica a cazar magos idhunitas en la Tierra y acaba yendo a por Jack. Por suerte, la resistencia consigue salvarlo a tiempo, aunque sus padres no tienen tanta suerte. Así comienzan las aventuras de Jack, que se verá transportado al mundo de Idhún y comenzará a entrenar como guerrero para vengar a su familia y acabar con el reinado de terror de Ashran y Kirtash.

Por desgracia, aunque la premisa sea la misma que la del libro, la ejecución en la serie es bastante pobre y te acaba dando la sensación de que, en cinco episodios, no sucede absolutamente nada. Jack pasa cuatro años entrenando, Alsan y Shail llegan tarde a todo siempre y Victoria se limita a dudar de su propio poder. Nada tiene mucho sentido (¿por qué solo hay tres miembros en la resistencia? ¿Dónde narices está Limbhad? ¿Qué está pasando?) y la serie pasa de los momentos más anodinos a los momentos más dramáticos sin generar la tensión necesaria como para que al espectador le importe lo más mínimo quién vive o muere.

La información sobre el universo de Idhún es difusa y deja bastantes dudas para quien no ha leído los libros, los tiempos narrativos están mal aprovechados y la serie peca de una falta de ritmo absoluta, entre otros muchos problemas. Pensé que, al adaptar un libro entero (y no precisamente un libro corto) en cinco capítulos de 20 minutos la serie estaría llena de acción, quizá recargada y muy condensada para poder vivirlo todo… pero ha sido justo al contrario. Me ha dado la sensación de que no pasaba nada de nada, y de que las cosas que sí sucedían no tenían ningún sentido.

Si no hubiera decidido ver Memorias de Idhún entera para reseñarla, no habría pasado del primer capítulo.

La animación: del Metro de Madrid a todo lo demás

La animación deja un poco que desear, teniendo en cuenta que es Netflix quien ha puesto el dinero y podría haber invertido más recursos en ella. Eso sí, los fondos están muy logrados (¡el metro de Madrid! Mi favorito) y la animación del ending es preciosa, lo mejor de toda la serie.

Memorias de Idhún
Maravillosa la estación de Callao

La música del ending ya tal.

«¿Me estás nombrando virreina?» y otros doblajes inolvidables

Tengo que hacer un pequeño apartado especial para el doblaje porque Netflix ha hecho lo peor que podía hacer. Hacía tiempo que no escuchaba un doblaje tan terrible y, teniendo en cuenta que en España tenemos una de las mejores industrias de doblaje del mundo, me parece criminal que hayan optado por actores «famosos» sin experiencia en doblaje para la serie.

Memorias de Idhún es una saga española, que tiene lugar en España, con una serie de animación patria… y que no se haya aprovechado la amplia variedad de profesionales del sector del doblaje para hacer un mejor producto es imperdonable. Tuve que poner el doblaje en inglés (que tampoco es para tirar cohetes) porque, si no, no me habría enterado de nada; aunque en los últimos minutos de serie lo revertí al español porque al menos así me reía un rato.

Espero de corazón que Netflix recapacite y cambie al elenco de actores (excepto Victoria, Ashran y Elrion, que tienen grandes profesionales tras ellos) de cara a la segunda temporada. Estoy segura de que nadie se quejaría si eso sucediera.

Valoración general: lo bueno, lo feo y lo malo

Como podéis ver, la serie no me ha gustado nada y dudo mucho que vea la siguiente temporada. Sin haber leído los libros (y, por tanto, sin contar con el bagaje emocional que tienes por conocer ya a los personajes y la trama) la serie no funciona en absoluto. Es aburrida, pobre y con problemas de caracterización y ritmo. Las adaptaciones audiovisuales deberían ser siempre fieles al original, sí, pero por encima de todo deben funcionar como productos independientes y hacer uso de su propio lenguaje y sus recursos para transmitir la misma historia en otro formato. Memorias de Idhún no lo consigue en ningún momento.

Lo mejor: el metro de Madrid. Me ha encantado ver las estaciones y reconocer los rincones del metro.

Lo peor: todo lo demás. No salvo nada, excepto quizá al Alsan lobuno, que tiene un diseño bastante chulo.

Espero de corazón que a los fans de la saga les haya gustado esta serie y que la renueven para una segunda (y tercera) temporada. No querría que la cancelaran. Lo que desearía, más bien, es que invirtieran en ella el tiempo, talento y recursos que la obra de Laura Gallego García se merece, algo que me anime a volver a ver Memorias de Idhún.

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